sim@unemi.edu.ec

Mineápolis vive bajo el miedo al ICE

Habitantes denuncian prácticas intimidatorias y seguimiento digital.El uso de reconocimiento facial y detenciones fugaces genera ansiedad social.

Fuente: El Mundo Madrid

El clima social en Mineápolis se ha visto profundamente alterado por las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). En los últimos días, el temor se ha extendido entre la población, especialmente en comunidades migrantes, donde muchas personas han optado por no salir de sus casas ni acudir a sus trabajos ante el riesgo de ser detenidas en operativos repentinos.

Historias como la de Rosa, una camarera hispana, reflejan ese ambiente de angustia. «Mi madre lleva un mes sin salir», cuenta. «Nos dice que le llevemos la comida y le llevemos a su nieta, pero que ella no va». El miedo ha modificado la rutina de cientos de familias que sienten que cualquier desplazamiento puede terminar en una detención inesperada.

En distintos puntos de la región se han hallado vehículos abandonados, con puertas abiertas, en calles, estacionamientos y carreteras. Muchos pertenecerían a conductores arrestados en intervenciones rápidas o que huyeron al detectar la presencia de agentes. Ante esta situación, empresas de grúas ofrecieron retirar los autos sin costo y el ayuntamiento anunció que no aplicará sanciones.

El gobernador Tim Walz exhortó a la ciudadanía a documentar estos operativos. «Lleven su teléfono consigo en todo momento; y si ven a alguien del ICE en su vecindario, saquen el teléfono y presionen grabar. Tenemos que crear una base de datos de las atrocidades cometidas contra los habitantes de Minnesota, no solo para dejar constancia de ellas, sino para recopilar pruebas para futuros procesos judiciales». Sin embargo, esta vigilancia constante ha incrementado los niveles de ansiedad. «Cada coche negro que vemos pienso que es uno de ellos», relata Alyssa, una estudiante universitaria que participó en una huelga reciente.

A esto se suma el uso de herramientas tecnológicas avanzadas por parte del ICE, como Mobile Fortify y Clearview AI, sistemas de reconocimiento facial empleados para escanear a conductores, peatones e incluso menores de edad. También se reporta el uso de bases de datos de Palantir para rastrear en tiempo real la ubicación de manifestantes e inmigrantes. En medio de temperaturas extremas, el uso de pasamontañas y máscaras se ha vuelto una medida casi obligatoria en protestas y movilizaciones. En redes sociales y canales de Telegram circulan testimonios inquietantes de agentes que se dirigen a ciudadanos por su nombre, evidenciando el alcance de estas tecnologías de vigilancia.

Autora: Ma. Isabel Salazar Muñoz – Practicante del Sistema Integrado de Medios (SIM).

Imagen del reproductor
En vivo