La Asamblea debate hoy la reforma financiera más amplia de los últimos años: qué cambia y qué preocupa
El proyecto unifica cuatro iniciativas legislativas y toca créditos, intereses de mora, protección de depósitos y mercado de valores; los expertos advierten riesgos en dos puntos clave

Foto: El Comercio
La Asamblea Nacional abrió este jueves 2 de julio el primer debate de una reforma que busca modernizar de raíz el sistema financiero ecuatoriano. El Proyecto de Ley Orgánica Reformatoria del Código Orgánico Monetario y Financiero llega al Pleno después de meses de análisis en la Comisión de Régimen Económico y Tributario, y aunque el consenso sobre la necesidad de actualizar el sistema es amplio, hay dos puntos que generan alarma entre los especialistas del sector.
La iniciativa unifica cuatro proyectos legislativos previos y toca varios frentes del sistema financiero. En materia de créditos, plantea cambios en el refinanciamiento de deudas y en la forma en que se calculan los intereses de mora. En cuanto a los ahorros, propone mecanismos de mayor protección para los depositantes en casos de liquidación de entidades financieras.
Pero el eje más debatido es el mercado de valores. La reforma busca modernizar los procesos de compensación y liquidación de operaciones, incorporar el intercambio simultáneo de dinero y títulos para reducir riesgos, mejorar la interoperabilidad entre las bolsas del país y adoptar estándares internacionales como los Principios para las Infraestructuras del Mercado Financiero (PFMI) y las recomendaciones de la Organización Internacional de Comisiones de Valores (Iosco).
La modernización tiene respaldo generalizado. Lo que genera tensión es cómo se implementa. Dos aspectos concentran las advertencias de los expertos.
El primero es la ampliación del mercado extrabursátil, es decir, la posibilidad de negociar más títulos fuera de las bolsas de valores. El economista Alberto Acosta Burneo advierte que esto puede fragmentar aún más un mercado que ya es poco profundo: si las operaciones se dispersan entre distintos espacios, cada uno tendrá menos volumen y será menos líquido.
El segundo punto es la participación directa de los bancos como intermediarios en ciertas operaciones. Catalina Pazos, directora ejecutiva de la Asociación de Casas de Valores (Asocaval), explica que si los bancos operan directamente en lugar de hacerlo a través de casas de valores especializadas, la información deja de fluir por un canal único y el inversionista pierde la posibilidad de conocer el precio real y justo de un título.
Autor: Katty Vargas – Practicante del Sistema Integrado de Medios (SIM).