Guerra comercial golpea la frontera
Los aranceles entre Ecuador y Colombia afectan al comercio binacional, aumentan el contrabando y ponen en riesgo miles de empleos en la frontera norte

IMAGEN : Generada Por IA
La guerra comercial entre Ecuador y Colombia cumple más de tres meses y ya deja fuertes consecuencias económicas en ambos países. Empresarios y gremios productivos advierten que las medidas arancelarias podrían afectar un intercambio comercial cercano a los 3 mil millones de dólares y provocar la pérdida de miles de empleos directos e indirectos.
Actualmente, Ecuador compra cerca de mil 900 millones de dólares en productos colombianos y exporta entre 850 y 890 millones. Sin embargo, el incremento de aranceles de hasta el 100% ha encarecido materias primas, tecnología y productos terminados, afectando a sectores industriales, manufactureros y de consumo masivo.
Entre los productos más afectados están ropa, repuestos de vehículos, artículos de belleza, productos médicos y alimentos. Según empresarios, artículos que antes costaban 100 dólares ahora duplican su valor, reduciendo drásticamente la capacidad de compra y frenando el comercio formal.
La situación también impacta a las provincias fronterizas de Carchi y Tulcán, donde las actividades relacionadas con importaciones desde Colombia prácticamente se paralizaron. Representantes de la Cámara de Comercio de Tulcán aseguran que actualmente trabajan con apenas el 1% del movimiento habitual, afectando a transportistas, agentes aduaneros, talleres y pequeños comerciantes.
Otro de los efectos más preocupantes es el aumento del contrabando en la frontera norte. Las autoridades identifican más de 70 pasos ilegales por donde ingresan productos sin controles tributarios ni sanitarios. Entre febrero y abril, la Aduana ecuatoriana incautó más de 800 mil dólares en mercadería ilegal procedente de Colombia.
El sector textil también enfrenta incertidumbre. Empresarios aseguran que mantener un comercio normal con aranceles del 50%, 75% y 100% es prácticamente imposible. Aunque parte de las importaciones colombianas fueron reemplazadas por producción nacional y productos provenientes de China, Brasil y Taiwán, el ingreso ilegal de mercadería continúa afectando al mercado ecuatoriano.
La industria automotriz vive una situación similar. Las nuevas importaciones de vehículos livianos prácticamente se detuvieron y las autopartes registran fuertes afectaciones debido al incremento de costos. Además, Ecuador perdió parte del mercado colombiano para la exportación de neumáticos.
Mientras la Comunidad Andina analiza posibles soluciones, empresarios de ambos países piden diálogo y acuerdos diplomáticos para evitar que la crisis comercial siga generando desempleo, pérdidas económicas y crecimiento del comercio ilícito en la frontera binacional.
AUTORA: SILVIA LARA – Practicante Del Sistema Integrado De Medios (SIM)