Un potente terremoto de magnitud 7,8 sacude el sur de Filipinas y deja decenas de víctimas
El fuerte sismo con epicentro en Mindanao provocó el colapso de edificios, más de un centenar de heridos y activó una alerta de tsunami en la región.

Foto: EFE
Al menos 15 personas murieron y más de 100 resultaron heridas tras un devastador terremoto de magnitud 7,8 que estremeció el sur de Filipinas. El movimiento telúrico, cuyo epicentro se localizó a 24 kilómetros al oeste de la isla de Mindanao y a 35 kilómetros de profundidad, obligó a las autoridades a evacuar de emergencia las zonas costeras ante la amenaza inminente de un tsunami.
Los mayores daños se concentraron en la isla de Mindanao. Rodrigo Sosmena, director de la defensa civil regional, informó que al menos 12 personas perdieron la vida en la región de Soccksargen, donde además se registraron 129 heridos. Por su parte, la agencia nacional de manejo de desastres confirmó tres fallecimientos adicionales en la provincia de Davao Occidental.
Ante el peligro costero, el Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico (CATP) emitió un aviso por posibles olas peligrosas para Filipinas, Indonesia, Taiwán, Palau y Papúa Nueva Guinea. En respuesta, el presidente filipino, Ferdinand Marcos, ordenó la suspensión inmediata de las clases en las áreas afectadas y lanzó un firme llamado a la población: «Trasládense ya a zonas altas. No esperen. Su vida es más importante que cualquier cosa que dejen atrás».
Horas después de la emergencia, el Centro de Alertas de Tsunamis levantó por completo la alerta para el Pacífico al disiparse el peligro de oleaje adverso. Mientras tanto, los organismos de socorro de Filipinas continúan en el terreno verificando reportes para actualizar la cifra final de víctimas y daños materiales en este archipiélago, el cual es altamente vulnerable debido a su ubicación geográfica en el Cinturón de Fuego del Pacífico.
Autor: Allan Rivera practicante del Sistema Integrado de Medios. (SIM)