Robo de combustible y minería ilegal: dos frentes de emergencia sacuden Esmeraldas este domingo
Un derrame en el poliducto de Quinindé y un operativo militar contra minería ilegal en San Lorenzo mantienen en alerta a la provincia norteña

Foto: El Universo
La provincia de Esmeraldas amaneció este domingo 14 de junio con dos emergencias simultáneas que ponen en evidencia la presión que ejercen las actividades ilícitas sobre los recursos naturales y la infraestructura estratégica del país. Un derrame de combustible con indicios de robo en Quinindé y un operativo militar contra minería ilegal en San Lorenzo dominaron la jornada de respuesta institucional.
Alrededor de las seis de la mañana, habitantes de la parroquia La Unión, en el cantón Quinindé, reportaron un chorro de combustible de gran altura emergiendo desde el suelo en medio de una plantación de palma africana. El fuerte olor a hidrocarburo se extendió rápidamente por la zona y encendió las alarmas de los pobladores cercanos.
La respuesta fue inmediata: personal de Petroecuador, el Comando Ductos, las Fuerzas Armadas y los Bomberos de Quinindé se movilizaron hacia el punto para controlar la fuga y evitar que el combustible siguiera extendiéndose hacia áreas más sensibles. Al llegar, encontraron un camión abandonado en el lugar, lo que reforzó la hipótesis de que el incidente no fue accidental.
Las inspecciones técnicas iniciales revelaron perforaciones y alteraciones deliberadas en la tubería del poliducto nacional, indicios claros de una extracción ilegal de hidrocarburo. Para tener una imagen completa de la magnitud del derrame, el comandante de Bomberos, Mario Mite, ordenó un sobrevuelo con dron sobre la zona afectada, que mostró una extensa cortina de humo cubriendo la plantación.
No es la primera vez que esto ocurre en el mismo cantón: apenas el 2 de mayo pasado, otro derrame similar tuvo lugar en el sector La Marujita, también en Quinindé, lo que pone sobre la mesa la vulnerabilidad recurrente de esta infraestructura en la zona.
El impacto del derrame no quedó solo en el punto del incidente. Como consecuencia directa de la contaminación del agua por el hidrocarburo, el servicio de agua potable fue suspendido temporalmente en tres cantones de la provincia de Esmeraldas, afectando a comunidades que dependen de esa fuente para su consumo diario.
Mientras se atendía la emergencia en Quinindé, en el otro extremo de la provincia las Fuerzas Armadas ejecutaron un operativo especial en los sectores de Tululbí y Minas Viejas, dentro del cantón San Lorenzo. La Armada del Ecuador, utilizando información de inteligencia obtenida mediante sobrevuelos con drones, localizó un frente de minería ilegal activo en la zona.
El operativo derivó en la intervención y posterior destrucción controlada de toda la infraestructura ilícita encontrada: dos campamentos, dos clasificadoras de mineral y una motobomba de agua fueron inutilizados mediante detonaciones controladas, dejando sin operatividad el punto de extracción ilegal.
Autor: Katty Vargas – Practicante del Sistema Integrado de Medios (SIM).