Amenaza de paro de buses interprovinciales se desactiva, pero el reclamo de alza de tarifas sigue en pie
La Fenacotip descartó la suspensión de operaciones prevista para la madrugada del 3 de julio; transportistas y Gobierno instalarán mesa técnica para analizar ajuste de precios

Foto: Primicias
Los ecuatorianos que dependen de los buses interprovinciales pueden respirar tranquilos por ahora. La amenaza de paro que circuló este miércoles atribuida a la Federación Nacional de Cooperativas de Transporte Público de Pasajeros del Ecuador (Fenacotip), que anunciaba una suspensión de operaciones a nivel nacional desde la medianoche del 3 de julio, fue descartada según informó Ecuavisa. En su lugar, transportistas y autoridades acordaron instalar una mesa técnica para discutir el ajuste de tarifas, el reclamo de fondo detrás de la amenaza.
Antes de que se confirmara la desactivación del paro, la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) salió a la palestra con un comunicado oficial. El mensaje fue claro: suspender el servicio de transporte público es una infracción administrativa muy grave según la Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, y las consecuencias son concretas.
Las sanciones contempladas incluyen una multa equivalente a ocho remuneraciones básicas unificadas, la intervención de la operadora, la suspensión de rutas o unidades, la revisión técnica extraordinaria y la reevaluación de conductores. En los casos más graves, la ANT puede llegar hasta la reversión de rutas, frecuencias o del título habilitante que autoriza a una cooperativa a operar.
El reclamo que motivó la amenaza de paro no es nuevo. Desde que el Gobierno eliminó el subsidio al diésel, los transportistas interprovinciales han pedido un ajuste en las tarifas de pasaje para compensar el aumento en sus costos de operación. En mayo pasado, el Gobierno ofreció extender dos meses más las compensaciones económicas al sector, pero esa medida fue considerada insuficiente por la Fenacotip.
En aquella ocasión, el presidente del gremio, Miguel Bonilla, ya había advertido que si no se llegaba a un acuerdo con el Gobierno, un paro sería una opción de último recurso. Ese ultimátum se hizo visible este miércoles, aunque finalmente se optó por el diálogo..
Autor: Katty Vargas – Practicante del Sistema Integrado de Medios (SIM).