Ecuador tiene 50.000 toneladas de arroz listas para Colombia: solo espera que se abra la frontera terrestre
El bloqueo vial se levanta el 20 de julio; mientras tanto, la vía marítima resultó demasiado costosa y apenas permitió exportar 1.000 de las 5.000 toneladas previstas en junio

Foto: El Universo
La industria arrocera ecuatoriana tiene el producto listo, tiene el mercado y tiene la demanda. Lo que no tiene todavía es la vía. Desde que Colombia impuso restricciones al ingreso terrestre del arroz ecuatoriano, cerca de 50.000 toneladas que debían haberse exportado en el primer semestre de 2026 quedaron represadas. El 20 de julio, cuando se levante el bloqueo, el sector espera desahogar ese volumen acumulado y retomar el ritmo normal de exportaciones al mercado colombiano.
Colombia retiró en junio los aranceles a los productos ecuatorianos mediante el Decreto 583, pero incluyó una excepción directa para el arroz: la restricción terrestre se extendería 45 días adicionales, hasta el 20 de julio. La justificación del Ministerio de Agricultura colombiano fue clara: el arroz ecuatoriano llega a precios muy por debajo de los niveles de 2024, lo que representa una amenaza para los productores del vecino país. A eso se suma el riesgo de ingreso irregular por la frontera y las presiones del gremio arrocero colombiano, que desde enero pidió medidas de protección ante las importaciones desde Ecuador.
Normalmente, Ecuador exporta entre 90.000 y 120.000 toneladas anuales de arroz a Colombia, su principal destino. Solo en mayo y junio, meses pico de la cosecha de invierno, se suelen colocar entre 30.000 y 40.000 toneladas. Este año, con el bloqueo vigente, ese flujo se cortó.
Colombia es además el segundo mercado más importante para las exportaciones ecuatorianas en general, con el arroz representando el 11% de lo que Ecuador le vende. Y el 90% de esos envíos se hacía por vía terrestre, la ruta más rápida, más barata y preferida por los importadores colombianos.
Ante el cierre terrestre, el sector intentó exportar por mar. La meta para junio era mover 5.000 toneladas. El resultado fue de apenas 1.000. Los motivos son concretos: el transporte marítimo puede duplicar los costos frente al terrestre, los espacios en los buques no siempre están disponibles de inmediato y los importadores colombianos prefieren esperar a que se abra la vía terrestre antes de asumir esos gastos adicionales.
Con la frontera terrestre cerrada, la industria arrocera ecuatoriana mira el calendario con impaciencia. El 20 de julio es la fecha que marca el levantamiento del bloqueo, y el sector ya tiene claro el plan: colocar en el segundo semestre las 50.000 toneladas que no pudieron salir en los primeros seis meses del año. El presidente de Corpcom incluso pide que se adelante la apertura. Cada semana que pasa es arroz que no se vende y divisas que no ingresan al país.
Autor: Katty Vargas – Practicante del Sistema Integrado de Medios (SIM).