CONDENAN A LÍDER DE SECTA EN KENIA POR LA MUERTE DE 190 NIÑOS EN SHAKAHOLA

Un tribunal de Kenia declaró culpable de asesinato a Paul Nthenge Mackenzie, líder de la Iglesia Internacional de las Buenas Nuevas, por la muerte de 191 personas, entre ellas 190 niños, en el bosque de Shakahola. Junto a él fueron condenados casi una treintena de coacusados, quienes se habían declarado inocentes. La sentencia se conocerá el 6 de noviembre.
La jueza Diana Kavedza-Mochache, del Tribunal Superior de Mombasa, leyó el fallo durante una audiencia de más de ocho horas. Según el tribunal, las muertes no fueron producto de un ayuno voluntario, sino de un sistema organizado que usaba enseñanzas religiosas y una jerarquía interna para imponer ayunos mortales. El ayuno se aplicaba por etapas, empezando por los niños, mientras guardias vigilaban los movimientos de los seguidores e impedían que escaparan.
La magistrada explicó que quienes buscaban comida o agua eran castigados, y que quienes intentaban huir eran perseguidos, golpeados y encerrados. Las autopsias indicaron que varias víctimas murieron por asfixia, estrangulamiento o golpes en la cabeza, y no solo por inanición. Para la jueza, la conducta de los menores demostró que su instinto de supervivencia seguía intacto y que el ayuno les fue impuesto por la fuerza.
El tribunal confirmó además que la iglesia de Mackenzie era una secta apocalíptica. Según la sentencia, el pastor atraía a sus seguidores con atención y sentido de comunidad, pero con el tiempo pasó a ejercer un control estricto: los aisló de sus familias, los apartó de escuelas y hospitales y les restringió la libertad. También se determinó que interpretó las escrituras de forma deliberadamente errónea para respaldar su doctrina. Entre las pruebas figuraron mensajes de WhatsApp de su teléfono, que mostraban su contacto con los seguidores antes de que se trasladaran al bosque.
Mackenzie fundó la iglesia en 2003. Fue detenido en 2017 por promover ideas extremas y liberado. En marzo de 2023 volvió a ser arrestado tras la muerte de dos niños por inanición, y fue detenido de forma definitiva el 14 de abril de ese año, cuando se descubrieron las primeras fosas comunes. Desde entonces se han recuperado 429 cuerpos y podrían presentarse más cargos. Mackenzie sigue en prisión preventiva y enfrenta otros procesos por terrorismo, radicalización y negación de educación a menores.
Su abogado, Lawrence Obonyo, anunció que apelará, pues sostiene que su cliente no obligó a nadie a ayunar. Rodgers Shibutse, quien halló los restos de su madre entre los exhumados, pidió cadena perpetua. Aunque reconoció que no será justicia completa, dijo que al menos el Gobierno habrá actuado.
Reportaje de Arelys Torres – Estudiante de la Carrera de Comunicación Social – UNEMI y practicante del Sistema Integrado de Medios SIM.